Las elevator sheaves o poleas de elevador guían cables, correas o elementos de suspensión y transmiten o redirigen movimiento dentro del sistema de tracción y de las puertas. No son piezas intercambiables por apariencia: una variación en diámetro, perfil de garganta, rodamiento, eje o montaje puede causar ruido, desgaste acelerado, pérdida de tracción o desalineación.
Para reemplazar una polea correctamente, primero identifique su función y mida la pieza existente. Después confirme la compatibilidad con los cables o correas, el rodamiento, la carga de trabajo y la disposición del conjunto. La marca del elevador ayuda, pero rara vez basta como único dato para comprar.
Poleas de tracción y deflectoras
La polea de tracción es el componente que transmite el movimiento de la máquina a los cables de suspensión mediante fricción. Sus gargantas deben tener un perfil, acabado y geometría compatibles con el diámetro y tipo de cable instalado. Una polea de tracción con desgaste irregular puede modificar la distribución de carga entre cables y reducir la capacidad de agarre.
En cambio, la polea deflectora, también llamada polea de reenvío según su posición, no suele impulsar los cables. Su función es cambiar la dirección de su recorrido para adaptar la disposición de la máquina, el contrapeso y la cabina. Aunque no genere tracción directamente, su estado influye en la alineación y en el desgaste de cables y rodamientos.
| Característica | Polea de tracción | Polea deflectora |
|---|---|---|
| Función principal | Transmitir movimiento por fricción | Redirigir el recorrido de los cables |
| Ubicación habitual | Máquina de tracción | Máquina, cuarto de máquinas o parte superior del cubo |
| Perfil de garganta | Crítico para la tracción y el cable | Crítico para el guiado y la vida útil del cable |
| Riesgo por desgaste | Patinamiento, mala distribución de carga | Desgaste lateral, desalineación y ruido |
| Datos clave para reemplazo | Gargantas, diámetro, eje, patrón de montaje y cable | Diámetro, número de gargantas, eje, rodamiento y ruta del cable |
Una confusión frecuente es pedir una “polea de tracción” cuando la pieza solamente desvía los cables. Antes de cotizar, confirme si está conectada directamente al eje motriz o si gira libre sobre un eje fijo. También revise el plano de enhebrado de los cables: éste aclara qué función cumple cada polea dentro del aparejo.
Al buscar una pieza vinculada al conjunto de tracción, compare el código de la pieza anterior y las dimensiones funcionales. Por ejemplo, una [rueda de tracción para refacciones de elevador Otis](/products/traction-wheel-switch-otis-elevator-parts-lift-accessories/) debe validarse contra el modelo y la configuración real de la instalación; el nombre comercial o la marca por sí solos no confirman compatibilidad.
Poleas de desvío, secundarias y de puerta

Las poleas de desvío son aquellas que cambian el sentido de un cable, cable de acero, cadena o correa dentro de un mecanismo. El término puede aplicarse a piezas del sistema de suspensión, al gobernador, al limitador o a mecanismos auxiliares. Por eso, al solicitarla conviene indicar siempre el subsistema en que trabaja.
Las poleas secundarias acompañan a una polea principal para completar una ruta de transmisión o para distribuir el movimiento entre componentes. Pueden estar presentes en operadores de puerta, mecanismos de cabina, sistemas de bloqueo o equipos de modernización. Sus dimensiones son generalmente menores que las de una polea de máquina, pero una desviación pequeña en su ancho o posición puede afectar el recorrido de una correa.
Las poleas de puerta trabajan con cables, correas dentadas, correas planas o mecanismos de suspensión, según el diseño del operador y de las hojas. Entre las más comunes están:
- Poleas de cambio o inversión de dirección, que redirigen el cable o la correa del operador.
- Poleas tensoras, que ayudan a mantener una tensión definida.
- Poleas guía, que mantienen el recorrido sin transmitir potencia.
- Ruedas de suspensión de puerta, que soportan y permiten el desplazamiento de las hojas sobre el riel.
- Poleas de doble garganta, usadas cuando deben guiarse dos trayectorias independientes o un sistema de cableado específico.
Una [polea de cambio de puerta de 74 x 19 con rodamiento 6203](/products/74x19x6203-lift-door-change-wheel-elevator-parts/) puede ser relevante para ciertos conjuntos, pero antes de elegirla hay que confirmar el diámetro del eje, el ancho útil, la forma de la garganta y el tipo de operador. Del mismo modo, una [rueda doble ranura de 140 x 20 con rodamiento 6204 para puerta](/products/door-hanging-wheel-double-groove-140x20x6204-lift-parts-elevator-accessories/) debe compararse con la muestra instalada y con la geometría del riel, no sólo con el diámetro exterior.
No sustituya una polea de puerta por otra “similar” cuando cambie la posición del centro de la garganta, el ancho del cubo o la distancia entre las ranuras. En puertas automáticas, esos cambios pueden alterar la sincronía, hacer que la hoja roce o provocar fallas intermitentes de apertura y cierre.
Materiales de las poleas y perfiles de garganta
El material se selecciona según la función de la polea, las cargas, el medio de trabajo, el tipo de elemento de suspensión y el diseño original. En equipos de elevación se encuentran con frecuencia hierro fundido, acero mecanizado, aleaciones metálicas y, en aplicaciones auxiliares o de puerta, polímeros técnicos.
El hierro fundido y el acero son habituales en poleas que trabajan con cables de acero y soportan cargas elevadas. El acabado de la garganta, su dureza y su maquinado importan tanto como el material base. Una superficie demasiado áspera puede dañar los alambres del cable; una garganta deformada o pulida de forma irregular puede cambiar el contacto y favorecer el deslizamiento.
En conjuntos de puerta, las ruedas o poleas pueden incorporar nylon, poliuretano u otros materiales de ingeniería para reducir ruido y proteger superficies de contacto. Sin embargo, un material más silencioso no necesariamente es apto para sustituir una pieza metálica: hay que comprobar carga, temperatura de operación, presencia de lubricantes y diseño del fabricante.
Perfiles de garganta y compatibilidad
La garganta es la ranura donde se apoya el cable o se guía una correa. Debe corresponder al elemento que utiliza el elevador. Entre los perfiles frecuentes se encuentran:
- Gargantas semicirculares, utilizadas para apoyar cables con geometría compatible.
- Gargantas con entalla o corte inferior, diseñadas para influir en la tracción de determinados arreglos de cable.
- Gargantas en V, más comunes en transmisiones por correa que en cables de suspensión.
- Ranuras planas o de geometría específica para correas planas, dentadas o elementos de puerta.
No se debe seleccionar una garganta únicamente por el diámetro exterior de la polea. El diámetro del cable, el número de gargantas, el paso entre centros, el radio del fondo y el perfil lateral determinan si la pieza guiará el cable correctamente.
También evite maquinar una polea desgastada sin una evaluación técnica del sistema. Al recuperar gargantas se modifica su profundidad y geometría, lo que puede afectar el diámetro efectivo, la tracción y la relación con otros componentes. La decisión depende del diseño, de las tolerancias aplicables y del estado total de la pieza.
Rodamientos, ejes y montaje
Una polea puede tener rodamiento integrado, buje, rodamiento montado a presión o una solución de giro definida por el fabricante. El rodamiento no debe identificarse sólo por su diámetro exterior: confirme su referencia completa, diámetro interior, ancho, tipo de sellado y capacidad requerida por el conjunto.
Cuando se conoce la nomenclatura del rodamiento, por ejemplo 6203 o 6204, se acelera la identificación. Aun así, esos datos no reemplazan la revisión del montaje. Dos poleas pueden usar el mismo rodamiento y diferir en ancho, garganta, offset, cubo o diámetro del eje.
Revise estos puntos antes de desmontar:
- Diámetro del eje o perno.
- Tipo de fijación: tuerca, chaveta, tornillo prisionero, seguro, placa o soporte.
- Ancho del cubo y distancia entre caras de montaje.
- Posición de separadores, arandelas y seguros.
- Sentido de montaje y orientación de la garganta.
- Juego axial y radial permitido por el diseño.
- Estado del soporte, placa, eje y fijaciones.
Un rodamiento ruidoso no siempre significa que la polea sea la causa. El ruido puede provenir de una desalineación, una correa demasiado tensa, un eje marcado, un separador incorrecto o una contaminación por polvo y lubricante. Sustituir sólo el rodamiento puede ser insuficiente si la garganta o el alojamiento ya están dañados.
Síntomas comunes de desgaste y ruido
El desgaste de una polea suele aparecer gradualmente. Una inspección visual y auditiva durante mantenimiento permite identificar problemas antes de que afecten cables, correas, puertas o disponibilidad del equipo.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Chirrido, zumbido, rechinido o golpeteo al iniciar o detener el movimiento.
- Vibración visible de la polea, el eje o el cable.
- Giro áspero, duro o con puntos de resistencia al mover la pieza sin carga, cuando el procedimiento de seguridad lo permita.
- Juego lateral o radial perceptible.
- Gargantas brillantes en exceso, aplanadas, deformadas, con rebabas o desgaste desigual.
- Marcas laterales en cables, correas o rieles.
- Polvo metálico, residuos de material de rueda o grasa contaminada alrededor del conjunto.
- Desgaste desparejo entre gargantas de una misma polea.
- Puertas que rozan, se mueven de manera irregular o requieren ajustes repetidos.
En poleas de tracción y deflectoras, el desgaste irregular entre gargantas merece atención inmediata porque puede indicar distribución desigual de carga o falta de alineación. En poleas de puerta, una rueda con plano, cuarteaduras o rodamiento con holgura puede producir cierres inestables y aumentar la carga sobre el operador.
No aplique lubricante a cables de tracción, gargantas o correas como respuesta automática a un ruido. Un producto inadecuado puede atraer suciedad, alterar la fricción o deteriorar materiales de la puerta. Siga el procedimiento del fabricante del elevador y del componente.
Lista de inspección y medición
Aísle el equipo y aplique el procedimiento de seguridad correspondiente antes de inspeccionar piezas móviles. La revisión debe realizarla personal calificado, particularmente cuando involucra suspensión, contrapeso, máquina de tracción o ajustes de puertas.
Inspección visual
- Identifique la función de la polea y registre su ubicación exacta.
- Busque número de parte, marca, grabados, flechas de giro y códigos de rodamiento.
- Revise fisuras, corrosión, deformación, rebabas, desgaste de garganta y daños en el cubo.
- Examine cables, correas, rieles o elementos guiados para encontrar marcas que revelen roce.
- Verifique que soportes, placas, tornillos, tuercas, seguros y separadores estén completos y firmes.
Mediciones que conviene registrar

Use calibrador, micrómetro, galga de gargantas u otros instrumentos adecuados. Para piezas de tracción, la medición debe seguir el criterio técnico aplicable al diseño del sistema.
| Dato | Por qué importa |
|---|---|
| Diámetro exterior | Ayuda a identificar la pieza y la velocidad periférica |
| Ancho total y ancho útil | Confirma espacio de montaje y posición de cables o correas |
| Número de gargantas | Debe coincidir con la cantidad y arreglo de cables o correas |
| Perfil y dimensiones de garganta | Define el contacto correcto con el elemento guiado |
| Paso entre gargantas | Evita que cables o correas trabajen fuera de su línea |
| Diámetro del barreno o eje | Determina el ajuste y la compatibilidad del rodamiento |
| Referencia y medidas del rodamiento | Permite verificar la solución de giro |
| Offset del cubo o centro de garganta | Esencial para conservar la alineación |
| Patrón de fijación | Evita problemas de montaje en soporte o placa |
Tome fotografías nítidas de frente, lado, parte trasera, grabados y montaje instalado. Incluya una imagen con escala o con el calibrador visible cuando sea posible. Para una polea con varias gargantas, fotografíe cada una si el desgaste no es uniforme.
Información necesaria para comprar una polea de reemplazo
La mejor solicitud de compra combina identificación comercial con datos dimensionales. Un número de parte original acelera la búsqueda, pero debe acompañarse de información que permita detectar revisiones de diseño o sustituciones incorrectas realizadas anteriormente.
Prepare esta información:
- Marca, modelo y configuración del elevador o del operador de puerta.
- Ubicación y función de la pieza: tracción, deflectora, desvío, tensora, cambio de puerta o suspensión de hoja.
- Número de parte, grabados y fotografías de la pieza instalada.
- Cantidad requerida.
- Diámetro exterior, ancho, diámetro de eje y medidas del cubo.
- Número, perfil y paso de las gargantas.
- Tipo, medida y referencia del rodamiento, si aplica.
- Tipo de cable, correa o elemento que trabaja en la polea.
- Tipo de montaje, fijaciones, separadores y sentido de instalación.
- Motivo de reemplazo: ruido, desgaste, daño físico, modernización o sustitución preventiva.
Para conjuntos de tracción, agregue el diámetro y tipo de cables, el número de ramales y el esquema de enhebrado. Para puerta, indique el modelo del operador, el tipo de riel, el ancho de la hoja y si la pieza es guía, tensora o rueda de suspensión.
Un error común es ordenar con medidas nominales redondeadas, como “polea de 100 mm”, sin especificar si el dato corresponde al diámetro exterior, diámetro de paso, ancho o tamaño de rodamiento. Otro error es asumir que un modelo posterior del mismo fabricante usa la misma geometría. Compare siempre dimensiones y montaje.
Kelevator suministra refacciones multi-marca para importadores, distribuidores, contratistas de mantenimiento, empresas de modernización y compradores OEM. Al consultar una polea, entregar el conjunto de datos anterior ayuda a evaluar alternativas de forma más precisa y reduce el riesgo de recibir una pieza incompatible.
Alineación y pruebas después del reemplazo
La instalación de una polea nueva no termina al apretar las fijaciones. Una pieza correcta puede fallar prematuramente si queda fuera de línea, si el rodamiento se monta con esfuerzo aplicado sobre el aro incorrecto o si se omiten separadores y seguros.
Después del reemplazo, verifique:
- Que el eje, soporte y alojamiento no tengan desgaste que impida un montaje firme.
- Que la polea gire libremente, sin juego anormal ni contacto con guardas o estructuras.
- Que cables o correas entren y salgan centrados de las gargantas, sin roce lateral.
- Que el patrón de enhebrado y la posición de todos los separadores coincidan con la condición de diseño.
- Que fijaciones, seguros y cubiertas se reinstalen según el procedimiento aplicable.
- Que no existan ruidos, vibraciones o calentamiento anormal durante la prueba.
- Que puertas, si corresponde, abran, cierren y se inviertan con movimiento uniforme.
En un sistema de tracción, no ajuste tensiones de cables ni modifique gargantas de forma improvisada para compensar una diferencia observada. La distribución de carga, la condición de cables y la alineación deben revisarse con métodos apropiados para ese equipo. En puertas, confirme la operación de los dispositivos de protección y el cierre antes de devolver el elevador al servicio.
La selección de una polea empieza por identificar su función, pero se confirma con medidas, perfil de garganta, rodamiento y montaje. Documentar esos datos desde la inspección permite comparar opciones de reemplazo con mayor certeza y conservar el desempeño del conjunto.

